Tw: I write this in spanish…Obviamente está escrito en español
Tags/Info: Drama adolescente, los personajes tienen más años, creo que escribí mal el apellido de Anya en algún punto. Este fic tiene 2 meses y solo dos caps por ahora. Personaje original. Angst en algún punto.
Summary: Damian es incapaz de declara su amor por Anya, mucho menos dejar que alguien más lo haga. Pero la presencia de un rival amoroso pone en duda sus acciones.
Word count: 5k
Han pasado 11 años desde que inició la misión y en ese tiempo hay muchas cosas de las que se arrepiente, como espía, padre y esposo. Especialmente como padre. Loid ama a su familia, más de lo que quiere admitir, Anya, Yor y Bond representan para él un sentimiento de unidad y pertenencia que hace mucho había perdido por las guerras que azotaron durante su infancia. Yor era su esposa, pasar más de una década juntos los unió de manera que su matrimonio dejó de ser una fachada para convertirse en una pareja real. Bond era un perro maravilloso, un buen compañero en verdad. Anya, verla crecer ha sido una bendición que a veces no cree merecer, especialmente después de pasar tantos años solo. Así que es normal que, como una persona que solo llegó a conocer la soledad, sea protector de ella. Lo que nos lleva a la actualidad, una donde su preciada hija parecía estar cada vez más lejos de ellos, específicamente de él.
No quería llamar celos a la amarga sensación que estaba recorriendo su garganta, el ácido sabor en su boca cada que mencionaba la idea de dejar a su niña en manos de un muchacho que desconocía. Loid nunca vio a Alejandro como una amenaza, él sabía su procedencia y sus intenciones desde el inicio, pero lo había subestimado. Eran las 9 p.m y él y Yor se hallaban en el comedor en silencio. Las luces de la casa estaban apagadas, a excepción de la suya, ambos estaban lidiando con el abrasador silencio de la noche, sin grillos ni disturbios, solo sus respiraciones y el ocasional ruido de las uñas de Yor contra la mesa. Frente a ambos estaba la invitación a la cena de caridad que Alejandro le había dado a Anya, también esta misma les informó de su positiva respuesta.
Una cena de caridad, eso era lo que especificaba. Sería en una de las residencias Lionheart, la familia materna de Alejandro. Iniciaría a las 8 p.m hasta las 1 a.m, aunque por lo general ese tipo de fiestas terminan mucho más tarde. No había nada sospechoso sobre el evento, su hija era capaz de aguantar hasta medianoche y ya estaba lo suficientemente grande como para saber comportarse en público, el detalle es que por alguna razón no se sentía cómodo con la idea de dejarla ir, una sensación casi instintiva, un “No debe ir a esa fiesta” se repetía en bucle. Loid podía desarmar bombas, engatusar políticos y luchar contra mafiosos; todo porque confiaba en su instinto y nunca le ha fallado, por eso mismo debe hallar una manera de evitar este encuentro y para lograr su cometido debía derrotar a su mayor y más fuerte contrincante, su esposa.
Yor por su parte no podría estar más aliviada, Anya estaba saliendo más y conociendo nuevas personas. Si le hubiesen dicho que un punto de su vida su mayor preocupación fuese la vida social de su hija, en vez de ser descubierta como sicaria, lo más probable es que se echase a reír. Obvio no acabó riendo al final, pues lo único que ha estado rondando su cabeza estos últimos tres años ha sido la vida social de Anya, así que esta invitación era como una señal enviada desde el mismo cielo con el único propósito de sosegar sus preocupaciones. Al inicio de su vida como madre nunca se preocupó por las amistades de Anya, ella tenía a Becky y a Damian, eso cuando todavía era una niña. Con el tiempo ciertas señales empezaron a aparecer frente a sus ojos, podrá ser despistada para muchas otras cosas, pero Yor poseía un talento natural para identificar las intenciones de la personas, y la manera en que su niña se relacionaba con otros compañeros de clase llegó a preocuparla por mucho tiempo.
Tal vez todo esto parta de cómo ella vivió durante su adolescencia, rompiéndose los huesos para darle una buena calidad de vida y educación a Yuri, o como los inicios de su adultez no fueron los más satisfactorios, tal vez tenía miedo de que Anya pasase por algo similar. Es verdad que las condiciones no eran las mismas, tenía a dos padres amorosos que estarían para ella incondicionalmente, también tenía otras personas que se veían igualmente envueltas en su vida, como su tío Yuri, que había llegado a apreciar a su sobrina con el tiempo. Sin embargo, los viejos miedos y preocupaciones no se van tan fácil, y como una persona que estuvo durante tanto tiempo lidiando con la soledad y el peligro, temía que Anya fuese víctima de algo similar. Ahora ver que las cosas estaban tomando un mejor rumbo para su hija la tranquilizaba un poco.
⎻ ¿No piensas en dejarla ir, Loid? ⎻ preguntó Yor. ⎻ Creí que te interesaba que ella hiciese más amigos⎻ dijo.
Loid no levantó la mirada, sacando el papel decorado del sobre y volviéndolo a leer con calma. La hoja, finamente perfumada; detallaba todos los requerimientos para la fiesta, el vestuario, la paleta de color, incluso habían escrito el nombre de Anya en una delicada caligrafía que siquiera él podría imitar. Nunca respondió, aunque ella ya sabía la respuesta, la veía en sus ojos. Con movimientos suaves tomó la mano de su esposo, la que sostenía la carta con tanta preocupación, de forma automática Loid se relajó, no del todo, pero lo suficiente para seguir la conversación.
⎻ Algo malo va a pasar. Yor, lo siento, ella no va a asistir. Si es necesario incluso puedo enviar una carta declinando la oferta y tal vez inventaré una excusa si es necesario, pero Anya no va a ir. ⎻ declaró levantándose de la mesa y dejando el papel junto al sobre. Yor lo siguió con la mirada mientras él se dirigía a la habitación. Inmediatamente ella le siguió el paso con premura.
⎻ Loid, no puedes hacerle eso a Anya ⎻ reclamó intentado mantener su tono bajo, él solo le dirigió una mirada de reproche y cansancio, no quería seguir con el tema, menos a altas horas de la noche.⎻ ¿Acaso no viste lo emocionada que estaba? Solo es una cena, estará al lado de Alejandro toda la velada.
Con los años su esposo se había vuelto más estricto, más protector. No quería llamarlo celoso, pero era demasiado precavido. Cuando Yor seguía trabajando como sicaria sus misiones tomaron un rumbo más peligroso, no porque ya no fuese hábil para lograr su cometido, era Loid quien se la ponía difícil, él se había vuelto más al tanto de sus hábitos y patrones, poniendo en riesgo su identidad como Thorn Princess. Ya habían pasado años desde que dejó ese “trabajo”, mas la cautela de Loid nunca desapareció.
⎻ Yor, ya te dije que no. Le diremos en la mañana y este tema se acabará. Si tanto quieres que ella salga, muy bien, podemos organizar un viaje e invitar a sus amigos. No entiendo por qué tiene que ser una gala cuando hay muchas otras situaciones menos…”Problemáticas” ⎻
⎻ ¡Loid!⎻ llamó una última vez, alzando la voz sin querer. Él no miró de vuelta.
Así sin más la conversación se acabó. Loid terminó acostándose primero, mientras tanto Yor se quedó pensando cómo puede convencer a su esposo de dejar a su hija ir. Solo era una cena, no entendía su actitud al respecto. Cuando el reloj dio las 12.45 se resignó y volvió a la habitación, mañana sería otro día de trabajo y la pelinegra no necesitaba más ojeras de las que ya tenía.
A la mañana siguiente todos desayunaron por separado. Loid por razones del trabajo se fue mucho más temprano de lo acostumbrado; la pobre Yor volvió a amanecer con malestares y no pudo asistir a su turno laboral; fue Anya quien la ayudó en ausencia de su padre. Al final acabó llevando algo de dinero para comer en la cafetería o de camino a la parada de autobús. A simple vista, el día de todos había iniciado de forma caótica y desagradable.
Apenas la pelirosa bajó del autobús sintió un aura incómoda alrededor de los pasillos, mucha gente murmurando a plena vista, mirándola desde lejos y riéndose descaradamente. “Raros” pensó para sus adentros. Ese día no tenía ganas de usar sus poderes, una ventaja, ahora que era más grande podía controlar cuando escuchar los pensamientos de las personas sin sentirse abrumada, especialmente podía controlar cuando NO quería escuchar las idioteces de sus compañeros. Pero esa mañana ya era rara para iniciar. Cuando llegó al aula Becky la recibió con agresivo entusiasmo, agarrándola del brazo y arrastrándo su ser por el pasillo cual trapo hasta llegar al tocador más cercano.
⎻ ¡Anya, Dios Mió! ¡¿Es verdad que irás con Alejandro a la cena de caridad?!⎻ Becky la empujó dentro de un cubículo, lo cerró con pestillo y nuevamente comenzó a tratar su maltrecho cuerpo cual trapo de cocina, sacudiendola tan fuerte que hasta sintió sus huesos cambiar de posición ⎻ ¡¿Se puede saber por qué no me avisaste de una vez?! ¡Estamos atrasadísimas! Conseguir un buen vestido de cóctel es nuestra⎻ énfasis en nuestra⎻ Pri-o-ri-dad⎻ énfasis en el deletreo⎻ ¡¿Si quiera sabes que color vas a usar, si van a coordinarse o usarán un conjunto complementario?! ¡Anya!⎻ exclamó a su amiga.
Para cuando Anya volvió en sí, Becky ya estaba hablando entre dientes sobre otros detalles de la mentada cena.
⎻Ay, Becky, me agarras en un mal momento⎻ dijo interrumpiendo el drama de su amiga⎻ Pa’ dijo que no voy a ir a esa cena.⎻ aclaró entre cerrando sus ojos, esperando lo peor. Y efectivamente lo peor se manifestó
Y con ese comentario una para nada agresiva conversación entre ambas inició. Cuando Anya pronunció esas infames palabras, el mundo colapsó para la joven Blackbell. La desgracia, el infortunio ¡Oh mundo cruel en que sus almas residen! ¡¿Será que el universo osa conspirar en su contra?! ¿Acaso el destino no quería verla feliz?
⎻¡¿Como así, Forger?! ¡Explícate! ¡YA!
⎻ Bueno, es que pa’, ya sabes, él es que, hmmm…⎻ Si sus argumentos fuesen agua ella sería un desierto en sequía. Claramente Anya no podía ver fijamente a su amiga por la intensidad con la que la miraba. Casi matándola con fieros ojos y cruzada de brazos, la pelinegra esperaba oír una respuesta coherente de su boca.
⎻¿Y bien?
⎻ Ay, Becky ¿Qué quieres que te diga? No me dejo ir y ya.⎻ se expresó con rapidez y un tono asustado. Obviamente esa no era la respuesta que quería escuchar salir de su boca, lo más seguro es que Becky ya tenía un plan en relación al evento. Anya sabía de antemano cómo se estructuraba la mente de Becky, los diversos planes y tácticas que supuestamente asegurarían su futuro amoroso, también sabía que el hecho de que estos se vieran interpuestos por la voluntad de su padre no le causaban gracia.
El cubículo quedó en silencio por unos instantes, sin importarles que en pocos minutos la primera jornada iba a empezar. La pelirosa solo se sentó en la tapa del inodoro mientras su amiga seguía de brazos cruzados impidiendo la salida. Ya no con la misma aura imponente y peligrosa, Becky se mantuvo parada frente a Anya para elaborar un plan de repuesto, o, por lo menos, una idea que pudiera convertir luego en un plan B. ¿Qué necesitaban para ir a la fiesta? Un vestido, muy bien lo pueden comprar después de las clases; transporte, Alejandro puede llevarla, la excusa; he ahí el dilema.
A ambas se les acabó el tiempo, las campanas resonaron hasta llegar a cada rincón de Eden. Los pasos apresurados de los estudiantes y las diversas conversaciones que convirtieron murmullos en ruido. Becky miró a Anya una última vez y suspiró, ya se le ocurriría algo más tarde; por ahora solo debían ir a clases.
⎻ ¡Anya, vámonos! Ya veré qué hacemos⎻ dijo con voz esperanzadora mirando al horizonte, como si esa fiesta fuese un evento que cambiaría sus vidas por completo. En realidad, Anya podía leer, incluso visualizar, los pensamientos de su amiga. Ella definitivamente estaba arraigada a la idea de llevarla contra viento y marea a la cena, imaginándose un futuro; uno bastante fuera de contexto, donde ella usaba un vestido blanco hueso, y, un velo de tul bordado con hilos de oro cayendo por su espalda, frente a un altar hecho de enredaderas de rosas. ¡Yikes! Realmente la mente de la joven Blackbell se iba por lugares que ni ella se aventuraba a explorar.
⎻ Gracias y todo, pero, ¡no tienes por qué molestarTE…! ⎻ Dijo en un intento de apaciguarla, pero así como inició, terminó siendo arrastrada como trapo hasta el salón de clase. Igual tampoco es que le importase las materias de ese día, no cuando tienes que planear el futuro amoroso de tu mejor amiga.
Al igual que los días anteriores, los horarios volvieron a estar algo revueltos, se acercaban un par de semanas de vacaciones, relacionadas a días festivos de Ostania, así que muchas de sus actividades correspondientes estaban siendo cortadas y ajustadas a los próximos eventos. Algunas clases eran más cortas en comparación a las normales, otras se permitían trabajos menos complejos para no interferir con los nuevos horarios, incluso hubo materias que dejaron sus horas libres para que el resto de los estudiantes adelantasen tareas o se relajaran después de lidiar con jornadas cargadas de ensayos, ejercicios prácticos y pruebas.
Ese día, como los anteriores, Alejandro no había asistido por razones de salud, o eso es lo que habían especificado en la nota que uno de los empleados dejó para los docentes del joven Emerald. Hasta cierto punto sí era sobre su salud, vivir con una pareja al borde del divorcio puede traer efectos negativos para la salud de cualquiera. Alejandro no había asistido a clases porque las situaciones en su casa estaban escalando a mayores; las discusiones de sus padres tomaban más tiempo de lo habitual, el ambiente que se palpaba en la mansión era tenso. Muchos de los empleados domésticos, por no decir todos, sentían la vibra pesada sobre la pareja, el abuelo y el joven maestro. ¿Pero no sería mejor no estar en cualquier otra parte? Claro que sí, precisamente es lo que él más necesitaba en esos momentos, no obstante, con los próximos compromisos de la empresa de su padre, reuniones con ejecutivos y ajustes respecto a su divorcio, tanto Mario como Dakota requerían de su mediador, su hijo.
Gritos, muchos gritos, más de los que una persona sana puede aguantar. Alejandro se hallaba en la biblioteca en un intento por escapar del caos que lo llevaba persiguiendo desde hace mucho, pero parecía que las peleas lo alcanzaban hasta en los rincones más polvorientos y los pasillos perdidos de aquella vieja mansión.
“¡¿En qué momento se te ocurrió invitar a los malditos **** esos?! ”
“¿El señor *** es un inversionista importante! ¡Mujer de Dios, no puedo solo no invitarlos! ¡Ahh, pero si hablamos de invitados tú sí puedes, eso de invitar a tus amistades sin siquiera discutirlo, ahí mis opiniones no importan!”
La cena de caridad significaba mucho para los Emerald, si lograban persuadir a los inversionistas en apoyar el nuevo proyecto de su padre, no sólo aseguraría un futuro alejado del apellido Lionheart, también aceleraría el proceso de divorcio. Al no depender nunca más del otro, la separación sería definitiva y cada quien podría tomar el rumbo que quisiese. Para Alejandro, el que todo este circo terminase de una vez por todas, significaba una oportunidad de vivir una vida modesta, fuera del lujo y los excesos; de las peleas y traiciones. Si esa noche salía como se esperaba, todos obtendrían su libertad. Por ahora, los tres estaban obligados a mantener la fachada de familia feliz, solo una noche más.
Es verdad que cierta esper no era la más diestra con las palabras, aun después de varios años seguía teniendo problemas para expresarse con claridad, pero si en este caso si conocía una forma muy eficiente de hacer conocer su descontento. Ahogar sus gritos con su almohada.
⎻¡Si hubiera sabido que esto pasaría mejor hubiera dicho que no!⎻ gritó Anya. En su cuarto cubierto de posters de películas de acción, viejas muñecas y por supuesto, muchos, pero muchos peluches de animales; la principal víctima de todo este desastre se desquitaba con lo primero que tuviera en frente. Molesta, agotada y confundida.⎻ “Nicisitis ir i isi fisti, is pir ti biin” ¡Y una caca, Becky! ⎻ finalizó estrellando su almohada contra la pared.
Durante esos días la pobre Anya no había sido más que una pelota que pasaba de jugador en jugador ¿Es que acaso nadie quería saber su opinión? Parece que no, a ninguno de los involucrados parecía importarle lo que tenía que decir al respecto. En ningún momento pudo negociar con su pa’ sobre la fiesta, Becky tampoco le dejó espacio para opinar; aunque con la intensidad con la que reaccionó tampoco es que se atreviera. Al final del día quedó siendo completamente excluida del tema, como si no fuese ella el punto principal de todo esto.
Hace mucho que no salía de fiesta, en realidad, en sus “16” años ella todavía asistía a veladas que no fuesen escolares o bajo la supervisión de Twilight, esta hubiera sido una primera experiencia. Pero las cosas no salieron como esperaba, ahora Anya se encontraba contra la espada y la pared; por una parte estaba su padre, un espía experimentado, que podía monitorear cada uno de sus movimientos, por el otro estaba su amiga, una bestia obstinada y millonaria.
Estaba a un día de la cena y la mayor parte del plan ya estaba en marcha, lo único que faltaba era la disposición de Anya. Su pa’ nunca mandó la carta declinando la oferta, confiaba en que su hija actuara acorde y ella misma informara sobre ello, pero no pasó, de lo que sí estaba al tanto era de la “pijamada” que tenía programada con su amiga. Tanto Yor y Loid, como la dama a cargo de la joven Blackbell, sabían de dicha reunión, mas no de los planes de las niñas.
⎻ ¿Qué se supone que haga con esto ahora? ⎻ dijo señalando su maleta con su ropa de cambio, neceseres y un par de juegos de mesa. Con el fin de evitar sospechas, el vestido como los demás accesorios estaban resguardados en casa de Becky. Su atuendo, del cual apenas sabía, lo tenía todo, ella no tenía que llevar nada. ⎻ Ay, Bond ¿Crees que Becky cambie de opinión y si hagamos la pijamada?⎻ preguntó al perro.
Bond, que no había envejecido un día, solo le dió una mirada desaprobatoria. Insinuando muy bien la respuesta
⎻ ¡Woof!
⎻ Sí, yo tampoco…¿Alguna visión antes de irme?
Dicho y hecho Anya se dispuso a ver lo que su perro predecía en su por venir. ¿Máscara de pestañas a prueba de agua?
⎻ Raro, el pronóstico del tiempo no mencionó lluvias.⎻ comentó
Bond no entendió del todo su visión; intentó ver más allá del maquillaje corrido, desafortunadamente para cuando halló una imagen más clara, la bocina de un carro resonó hasta el cuarto de la pelirosa.
⎻ ¡Anya, llegaron por tí!⎻ gritó Yor
⎻ ¡Ya va!⎻ vociferó de vuelta⎻ Nos vemos grandulón⎻ dijo despidiéndose con un beso en la nariz del perro.
A unos pisos más abajo se hallaba Becky junto a su carro estacionado, haciendo mil y una gesticulaciones a Anya. Ya en la misma puerta, Yor se despide de Anya con un abrazo, le avisa que más tarde le iba a llamar para ver si estaba bien. Literalmente, segundos antes de arrancar el carro Anya logró oír los pensamientos de su ma’ por pura curiosidad, un “¡Buena suerte en la fiesta!” se escuchó fuerte y claro. En ese momento todo color, presión arterial y alma se fue del cuerpo de ella.
⎻ ¡Mierda!⎻ murmuró para sus adentros. ⎻ Estoy muerta
⎻ ¿Todo bien, Anya?⎻ cuando la pelirosa pronunció aquella últimas palabras, Becky se volteo de su asiento para verla. La pregunta sobraba, Forger estaba igual de blanca que una hoja de papel, las mejillas pasaron de rosa a azul y sus ojos desorbitados le daban una apariencia todavía más espelusante.
Con la lentitud de una tortuga y manteniendo sus expresión, Anya miró fijamente a la pelinegra y aferrándose de su maleta preguntó con un tono no muy reconfortante.
⎻¿Por curiosidad qué pasaría si alguien se enterase del plan? Tipo, suponiendo, no es que mi madre sepa nada por el estilo…
⎻ ¿Hipotéticamente? ¡Nada por su puesto!⎻ La rodeó por lo hombros con la intención de restarle importancia al asunto y asegurando con despreocupación ⎻ Tú misma me los has dicho, el verdadero peligro aquí es tu papá, si tú mamá se enteró de algo no significa que nos vaya a delatar. Ya verás como todo sale justo como lo planee.
O eso es lo que pensaba ella, descartando que ya una persona sabía de su estratégia, que la persona en cuestión era un puente directo a Loid y que su plan nunca abarcó más allá de llegar a la mansión de Becky, hacer un montaje de cambio de look y ser “recogidas por Alejandro”. En ningún momento se molestó en idear una forma de escapar de su dama a cargo, asegurar que ninguno de sus padres se enteraran de su escape; mucho menos de crear un plan de emergencia en caso de algún inconveniente durante la cena. Pero eso era un problema para las futuras Becky y Anya.
Pero entre todo este caos Anya no era la única preocupada. Si existiera una alternativa, una excusa, milagro tal vez, para que Damian no asistiera a dichosa fiesta, definitivamente se estaba tardando. De todo corazón, prefería mil veces ser apuñalado en el estómago a lidiar con todo los protocolos sociales a los que su padre esperaba que él se sometiera. La tela de su traje le asfixiaba el alma, no quería ver más joyería en un largo tiempo y los comentarios de las asistentes de su padre empezaban a tocar sus nervios.
“Joven Desmond ¿No prefiere el traje azul marino al cobalto? No es tarde para cambiar de idea”
“Joven Desmond, no creemos que sea adecuado que vaya sin reloj a la fiesta ¿Sabe lo que dirán de usted si no lleva los accesorios?”
"Joven Desmond, su padre nos informó que debe saludar primero al primer Ministro de Velas, evitar al gobernador Rial, pero como mínimo dirigirle una mirada amigable; para que no diga que fue maleducado “
⎻ Joven Desmond…⎻
⎻ ¡Ya basta! ¡Los quiero fuera de aquí ya!⎻ Estaba harto, harto de todo. Los asistentes le miraron aterrados, incapaces de moverse de sus lugares.
⎻ Pero joven…⎻ trataron de responder
⎻ ¡Ya!
La habitación quedó desolada, únicamente podía oír lo agitado de sus respiración, el rozar de la tela al moverse y sus pasos sobre el piso de madera pulida. El espejo tras suyo reflejaba más de lo que quería ver, no era necesario tener ojeras para ver el cansancio en sus ojos. Se supone que él estaba en sus mejores años, tenía 17 por el amor de Dios, pero su postura, sus gestos, hasta la manera en que su cabello enmarcaba su rostro estoico. Damian no se sentía joven ni vivo, todo lo contrario, lo único que alcanzaba a percibir era la marioneta de su padre, un cascarón vació con un objetivo.
Si pudiera gritar ya lo habría hecho, desenfundar su frustración sobre todo lo que estuviera a su paso. Desgarrar sus ropas hasta hacerlas girones, tirar los jarrones de cerámica contra la pared, romper en pedazos cada objeto que reflejase su miserable estado. También quería llorar, que todas sus emociones fluyeran con sus lágrimas, expresar todo lo que siempre quiso decir en un llanto desesperado. Pero un Desmond no debía cometer actos impropios como rabietas, siquiera de niño, porque ellos siempre estaban por encima de todo lo mundano; como un Desmond estaba obligado a dar el ejemplo, siempre.
Damian se tiró sobre el primer sillón que vio, cansado de todo, aflojando la corbata y pasando su mano por el pelo. No quería ir a esa cena, más allá de estar harto de la vida social de Ostania, Anya iba a asistir junto a Alejandro, ella iba a asistir como su pareja. Es un hecho que humeaba de la rabia, imaginarla agarrada de su brazo, como si se conociesen de toda la vida; mirándose el uno al otro con una expresión acaramelada, quería vomitar de solo pensarlo. Aunque eso tenía solución; su mente era una experta en eso; complaciendolo con fantasías que nunca formarían parte de la realidad.
Desafortunadamente aún estaba vigente su participación en la fiesta, eran las 5 de la tarde; todavía no estaba listo y estar arrugando su traje no iba a hacer que las cosas fueran más rápido.
Ya cambiado a una ropa más casual, le entregó el traje a los asistentes de su padre para que se encargaran de los últimos detalles. Ninguno dispuesto a levantar la mirada o dirigirle la palabra, se fueron en silencio, dejando una vez más al joven Desmond solo con sus pensamientos, esperando a que fuese la hora de partir a la residencia Lionheart y enfrentarse a su pesadilla viviente.
¿Por qué Anya confiaba ciegamente en Becky? Llevaban demasiados años juntas como para no saber de antemano que dejar a la pelinegra idear cualquier cosa equivale a una sentencia de muerte. Casi se le salen los ojos de sus cuentas cuando le mostró su habitación con el conjunto, o más bien conjuntos, que había preparado para ella.
⎻ Hey, Becky, sabes que te quiero y todo⎻ paró para echarle una mejor mirada a la situación⎻ ¿Pero no crees que esto es demasiado?⎻ dijo apuntando al vestido azul cielo que descansaba sobre la cama king de su amiga, en conjunto a una cantidad preocupante de accesorios y zapatos. El tocador a lado de la cama tampoco estaba absorto del desastre, con una diversa colección de paletas, rubores, brillos, labiales y todo lo que un maquillista pudiera necesitar para mil y un looks.
⎻ No ¿Por? Se supone que hoy es tu noche, así que me tomé la libertad de traer lo justo y necesario para que asegurar que seas la más bonita de la fiesta⎻ aparte de ella claro está⎻ Así que no me mires así y disfruta ¡Sabes que todo corre por mi cuenta!
⎻ Sí, justamente eso es lo que me preocupa. Y dime, son las…⎻ entrecerró los ojos para mirar el reloj sobre la cama ⎻ 3.35 y lo único que hemos hecho es hablar en tu sala y comer lo que tu nana nos trae ¿Cual el plan para salir de aquí?
Una vez más es ahí donde las cosas se ponen complicadas para el par.
⎻ Simple, de camino a tu casa pasé por la farmacia a buscar unas pastillas para dormir. Se las ponemos en su té y esperamos a que hagan efecto ⎻ Así de simple era el plan, Anya tenía la boca abierta de la impresión, no una buena.
⎻ Y crees que eso va a funcionar… ¿Porque…? ⎻ dijo usando un tono y gestos ligeramente sarcástico sobre la pelinegra, por su parte Becky se sintió indignada de la desconfianza.
⎻¡No me mires así! Esas medicinas te dejan noqueado por un largo tiempo. Se las ponemos en su té, ella se duerme, nosotras nos arreglamos y bibidi babidi bum estamos listas para irnos, así de fácil⎻ Anya no acababa de creer lo que ella le estaba diciendo, honestamente se esperaba algo menos improvisado y riesgoso, por amor al cielo ¡Los enemigos de pa’ podían hacer mejores planes en menos tiempo!⎻ ¡¿Acaso no soy una genio?! A veces me sorprendo a mi misma ⎻
Suspiró derrotada, ya era demasiado tarde para retractarse, Anya se tragó a duras penas sus preocupaciones y decidió seguir el plan ¿Quién sabe y tal vez funcione?.
Apenas el reloj dio las 5 pm ambas se pusieron en marcha. Según la información que Becky le proporcionó, a las 5 p.m su niñera tomaba casi de forma religiosa té y bocadillos en su habitación respectivamente; pero que primero ella hacía un último chequeo sobre sus alrededores antes de servirlo, de esa forma se aseguraba que todo estuviera en orden antes de descansar.
La parte de Anya consistía en distraer a su dama, mientras ella saboteaba el té antes de que fuera servido.
Entablar una conversación no fue difícil no cuando tienes poderes telepáticos, la joven Folger solo necesitó de un par de minutos para sacarle plática a la niñera de Becky; sin embargo, debían considerar el tiempo si querían arreglarse temprano.
⎻ Y así fue como Becky se rindió en aprender a andar en bicicleta, un desastre. No paraba de quejarse porque las cosas no salían a su manera…⎻
⎻ ¡Jajaja! ¡Eso suena como algo que haría Becky!⎻ comentó Anya, esperando que Becky lograra rápido su cometido. ⎻ Y dígame, entre nosotras, ¿Qué fue el castigo de la vez pasada? Ya sabe, la pelea con Damian; Becky nunca me dijo porque su orgullo se lo impidió.
La pelinegra no estaba del todo complacida con la conversación, con lo que logró escuchar, pero llegó a la sala de empleados sin ser vista, parte crucial del plan.
La sala de los empleados era amplia, lo cual resultaba necesario considerando la cantidad de empleados que trabajaban para los Blackbell. Tenían todo lo necesario, un espacio para descansar, gavetas y alacenas llenas de comida, más el acceso a una botiquín de primeros auxilios únicamente para ellos. Pero lo importante estaba guardado en la parte superior de las alacenas, la caja de té de su dama a cargo siempre permanecía oculta tras los platos y ollas viejos, lejos de todos. Al parecer esa era la única forma de asegurar que nadie más los tomara. Becky agarró como pudo una de las sillas y se subió para alcanzar la cajeta. Cuando la abrió se dio cuenta de un pequeño detalle que se pasó por alto: Su niñera solo tenía té en bolsitas, no había forma de saber cuál té iba a tomar ese día y su tiempo se estaba acabando.
Sabía que Anya no podía retenerla por mucho tiempo, así que dejó la cajeta como antes y se aseguró de no haber movido nada más. Necesita hallar una forma de suministrar el somnífero sin levantar sospechas.
¡Azúcar! ¡Eso es, su nana tomaba su té con azúcar!. Si Becky pulverizaba las dosis estipuladas de pastillas al final surtirían efecto. Como pudo agarró un cuchillo y empezó a cortar el par necesario sobre la mesa y a golpearlas con la parte plana hasta que quedara algo parecido a un polvo, se apresuró a buscar el pequeño tarro de azúcar que estaba dispuesto en junto las especias y le echó todo lo que había machacado.
⎻ Esto no es suficiente⎻ murmuró para sí misma. Agarró más pastillas y a repetir el proceso, no solo las dispuso en el azúcar, sino también en la leche y en su botella de agua, esperando que no notara el sabor. Mujer precavida vale por dos.⎻ ¡Listo!
Por última vez ordenó todo como si ella nunca hubiera pasado por allí y fue a buscar a Anya. Corriendo con toda la emoción del mundo, se toparon en uno de los pasillos, Becky agitada de la emoción, Anya no tanto.
⎻ ¡¿Qué haces parando, tu nana ya está en camino?! ⎻ logró articular entre jadeos. Becky no llegó a contestar ya que de una la pelirosa la tomó de la muñeca y nuevamente ambas volvieron a correr como si la muerte las estuviese persiguiendo. Apenas llegaron a su cuarto cerraron la puerta de un golpe, se miraron a los ojos y esperaron lo mejor.
Durante la primera hora ambas estaban agitadas, no por correr, sino por su plan. Becky de alguna forma logró traer a un MUA a la “pijamada” porque eso es lo que la gente rica hace ¿No?. Anya fue la primera en estar lista, en lo que respecta al maquillaje, así mismo Becky aprovechaba para ir a revisar que la medicina ya hubiera surtido efecto.
Casi de puntillas, la pelinegra llegó al cuarto de su dama para confirmar las dudas. Muy lentamente entre abrió las puertas, esperando poder ver bien los resultados de su plan. Todas las deidades existentes parecían amarla ¡El somnífero había hecho efecto! Su nana estaba noqueada sobre una silla, los bocadillos intactos y el té, ya frío, a medio tomar ¡Hurra!
Tan pronto salió, Becky regresó con una sonrisa de oreja a oreja. A Anya no le hizo falta una respuesta verbal de su parte para saber el resultado, el plan seguía en marcha. Ambas amigas irían a esa cena.
Takagi-san is getting really effing bold with Nishikata and all this Dodgeball word play…
It’s actually so friggen adorable how obvious she’s being and how Nishikata can tell but hasn’t heard any confirmation from her so is in this state of…”is it ok for me to crush on her or not?!?!”…
Read the Dodgeball chapter and it’s friggen sly how she pokes at Nishikata’s feelings for her while always hinting at her own…
And he unconsciously encourages her and her feelings and tries to prove his own to her without realising it…even if it’s all under the belief that he just wants to beat her at a game for once…
Even if he failed at the attempt, she got the confirmation she was hoping for…
And even when they’re talking hypotheticals, the way she twists the words and floods it with ulterior motives and hidden meaning, he’s responding in a way that he subconsciously knows is what she wants to hear and is his honest truth even while consciously being kinda uncertain about the meaning behind her questions and answering in what he perceives to be a “normal” way and the phrasing just gets to me >///<
Gosh these two are super cute and I need to see how they get from THIS STATE OF CUTE BUT AGGRAVATING CRUSH TENSION to Karakai Jouzu no (Moto) Takagi-san AND THE INFAMOUS CHAPTER 31!!!
cool girls are everywhere but its such a challenge to find one guy thats like mildly interesting to talk to……. it’s like they all have the personality of an actual adidas sandal